domingo, 4 de marzo de 2007

Cosas de pueblo...cosas de madre

jeje
¡Qué bonitos han sido los carnavales de mi pueblo!

Claro, yo no los he visto - los prismáticos que me he comprado no me alcanzan para ver Granada desde mi Panelak en Haje- . Pero qué divertidos han tenido que ser.

Este año al alcalde de mi pueblo - por eso de la pre-campaña de la pre-campaña electoral - para tener al pueblo contento, ha organizado unos supercarnavales de esos que no terminan nunca por más que la gente quiere.

Para empezar, ha organizado un desfile largísimo por todas las calles de la localidad sólo para que la gente disfrazada luzca su disfrar lo mejor posible para ser el ganador al "Mejor disfraz". Pero como hay que tener al pueblo contento...ha creado muchas modalidades.

"Mejor disfraz infantil" , que se divide en tres grupos dependiendo de la edad, y cada grupo tiene sus respectivos tres puestos. Como son tres grupos, y tres puestos por grupo, dan un total de 9 personas agraciadas con un premio económico.

"Concurso mejor animación de pasacalles para grupos", donde el grupo deberá de tener más de 6 miembros y animar por las calles mientras se celebra el desfile. Hay tres puestos con su correspondiente aporte económico.

"Concurso mejor disfraz adulto: individual y grupos". Y aquí surje de nuevo una división. Tres grupos. El individual, el grupo pequeño y el grupo grande. Cada uno con sus respectivos primer, segundo y tercer puesto.


No contento con esto, y el pueblo tampoco, también están los fantásticos premios a las "chirigotas" que se atreviesen a cantar sus letras en "La casa de la Culura".

Aquí aparecen de nuevo varios premios:
Pimer, segundo, tercer y cuarto premio. Con su respectivo aporte económico como al resto de los ganadores de las otras categorías. Además, premio Especial “Salvador Palma” a la mejor letra de carnaval.

Y, por si fuera poco, a todos aquellos grupos que participen con más de seis canciones, recibirán una subvención de 200 euros. Has oido bien, no hace falta ganar, sólo por cantar más de 6 canciones ya te llevas ese dinero.

Y claro, no contentos todavía con esto, por si alguno se quedaba sin premio, surje una nueva modalidad para competir: "Concurso de disfraces en bicicleta", con sus ya habituales tres puestos.

Así, el pueblo está contento y el alcalde también lo estará.

Y claro, como las madres son como son, y generalmente, suelen estar apuntadas a todos los follones de este tipo, la mía no iba a ser menos.

Asociación: Torre Mora, para amas de casa.
Integrantes: muchas. todas aburridas y con ganas de salir de casa y perder de vista a los maridos.
Finalidad: Componer más de 6 canciones -para llevarse esos 200 euros de subvención- y animar como locas para llevarse cuantos más premios mejor.

Y claro, con tantos premios, se vuelven histéricas y venga a escribir canciones y a pensar disfraces para llevarse cuantos más premios mejor (ya que son acumulativos). Al final, mi madre junto con las mujeres de la asociación para amas de casa "Torre Mora", deciden disfrazarse de MISS. Sí, como lo oyes. Esas mujeres de 160 - 100 - 190, casi todas pasadas de kilos deciden disfrazarse de Miss.

Ya elegido el disfraz, deben elegir qué miss será cada una. "Que si yo quiero ser miss Barcelona que siempre es muy guapa", " Que no Encarna, que tú tienes mucho pecho, te pega más ser miss Castellón", "Eli, tu puedes ser miss Albaycín, que para eso eres de allí" "Pues yo quiero ser miss Torredelmar, que veraneo todos los veranos allí"....

Tanta disputa (todas pegando gritos aunque digan que no gritan, sino que hablan muy alto) al final es calmada por la presidenta de la asociación, llegando a una decisión final: "Cada una llevará el nombre de la calle donde vive". Y todas felices.

Y he ahí mi madre toda loca de contenta (es la más joven de todas y para nada está gorda), cuando cae que ella vive en la CALLE ANCHA.

Continuar Leyendo...

lunes, 26 de febrero de 2007

UN CUENTECITO

¡Por fin estoy vivo! De nuevo puedo ver ¡Y puedo volar! -ya casi se me había olvidado lo que era ver toda la ciudad desde las alturas- No sé qué ciudad es ésta. Es nueva para mí. Por eso me gusta mi vida. Cada vez estoy en un lugar diferente. Conozco sitios donde, incluso, no se puede llegar.

Todos mis compañeros desean ser humanos. Dicen que tienen una vida más larga, ¡que experimentan más cosas! y, además, que también pueden viajar como nosotros. Pero, a mí, me gusta más cómo soy. Veo las ciudades desde arriba. Veo los paisajes, los edificios, los ríos, los coches... Pero, a veces, no veo nada; a veces estoy tan alto que sólo veo gris. Aunque eso también me gusta.

Mi viaje es corto. Yo suelo ir volando por la ciudad hasta que ya no puedo sujetarme más. Cuando eso ocurre, me dejo llevar por el viento. ¡Es muy divertido! Conforme me dejo arrastrar, veo las ciudades más de cerca y, a veces, hasta me desplazo y puedo ver mucho más.

El viento es mi amigo. Mis compañeros dicen que lo odian, que su labor es para ellos como una agonía antes de la muerte. Pero a mí me cae bien; dejo que me abrace, que me envuelva y que me haga bailar mientras observo la ciudad antes de caer.

Para mí, caer es como para los humanos morir. Pero yo sí que tengo más vidas. Tarde o temprano el sol me hace de nuevo subir -bueno, no a mí, sino a mi alma (que también la tenemos)- y es allí arriba donde crezco y me desarrollo. A veces, mis brazos son más fuertes y aguanto más, y, en otras ocasiones, me rindo en plena adolescencia. Pero, a pesar de todo, disfruto y aprovecho cada instante.

En esta ocasión he podido llegar a la madurez. Sé que para llegar a ser un adulto la ciudad tiene que estar muy fría. Pero en muy rara ocasión me ha pasado y, por ello, pienso disfrutar a tope mi caída.

Caerse en la edad adulta es la mejor forma de caer. La bajada es mucho más despacio y el viento está más juguetón.

Hace un instante que me he soltado. Ya no aguantaba más. Ahora estoy bajando ¡Qué viaje tan bonito! ¡Ojalá siempre fuese de esta forma! Me gustaría posarme en una ventana y ver la ciudad desde allí. Un minuto. Un segundo tal vez. Dejaré que el viento me lleve para juntos bailar hasta que el suelo me haga morir de nuevo. Ojalá nazca de nuevo siendo un copo de nieve.

Continuar Leyendo...

domingo, 25 de febrero de 2007

Luces...y acción

EL pasado lunes, 19 de Febrero, se celebró la tercera edición de Luces de Bohemia. Ese gran acontecimiento literario lleno de grandes poemas y de grandes lectores.

Tras la mágnifica primera edición que abrió Luces de Bohemia este año, (la segunda no fui, no puedo opinar) esta tercera me ha parecido un poco...mediocre. Ni la selección de textos eran los mejores ni siquiera la interpretación hizo subir la calidad de los textos. Quizás fue por la temática.

Además, hay que unir la penosa actuación musical de Sara Navarro. Una chica de origen francés que "un día me levanto a comprar el pan, un otro a tomar café al sol". (Tenemos que mejorar las traducciones Sarita). Con su actuación, cuyas canciones habia compuesto ella misma, nos incitó a bailar y a cantar. Eso sí, el baile modosito, en plan Massiel La la la.

No olvidemos reseñar, la cantidad de textos que se han colado en checo. Que por idea me parece buena, ya que hablamos de dos culturas, pero que en exceso resulta abusiva e intolerante. Queremos escuchar y leer en español, pues para eso se creó Luces de Bohemia, y que el checo se dé, si se da, a cuentagotas, pero no con la misma intensidad que el español.

Sólo un apunte final ¡Alejandro, vuelve!

Continuar Leyendo...